La solución para reducir la cantidad de desechos plásticos en el mundo está en aplicar la técnica de convertir botellas en diamantes, al menos así lo dieron a conocer algunos científicos en una reciente publicación.
El investigador de HZDR, Dominik Kraus, dijo que el método que desarrollaron inicialmente tenía como objetivo conocer el fenómeno de la lluvia de diamantes que ocurre en planetas helados como Neptuno y Urano. Creen que la lluvia de diamantes no solo puede ocurrir en los dos planetas sino también en otros planetas del universo.
A partir de ahí, realizan ciertas condiciones que pueden convertir un material en un diamante. El material utilizado en ese momento era una botella de plástico que luego se procesaba con luz láser en pequeños diamantes o nanodiamantes que eran como gotas de lluvia.
El proceso de fabricación de nanodiamantes no es fácil y requiere una presión extraordinariamente alta. El equipo de investigación encontró la mezcla necesaria de carbono, hidrógeno y oxígeno en una fuente disponible, el plástico PET. Es conocida plástico PET se puede encontrar en envases y botellas de alimentos cotidianos.
“Las grandes cantidades de oxígeno presentes en estos planetas en realidad ayudan a absorber los átomos de hidrógeno del carbono, facilitando la formación de diamantes”, explica Dominik Kraus.
Cabe mencionar que en la actualidad, los nanodiamantes han comenzado a ser ampliamente utilizados para diversos fines. Algunos de ellos son para la administración de fármacos, sensores médicos, cirugía no invasiva y electrónica cuántica.
Generalmente se fabrican haciendo explotar una colección de carbono o diamantes. Según el investigador Benjamin Ofori-Okai, el proceso de replicación que llevan a cabo tiene el potencial de ser una nueva forma de producir nanodiamantes.
“El proceso de producción con láser proporciona un método más limpio y controlable para producir nanodiamantes”, dijo Ofori-Okai.








