Tras cumplir sus primeros seis meses al frente del Poder Ejecutivo, el presidente de la República, Nasry “Tito” Asfura, ratificó su compromiso con el pueblo hondureño al asegurar que al finalizar su mandato constitucional, en enero de 2030, el país habrá experimentado una transformación estructural profunda en sus principales indicadores de desarrollo.
El mandatario destacó que este primer semestre ha sentado las bases de una administración enfocada en la eficiencia, el pragmatismo de gestión y la unificación de los sectores productivos y sociales.
Durante su balance sobre los avances iniciales del plan de gobierno “Juntos Vamos a Estar Bien”, el gobernante enfatizó que la reducción del gasto burocrático y la optimización de los fondos públicos han permitido redirigir capital directamente hacia las necesidades prioritarias de la población.
Asfura reiteró que su gestión mantiene una firme apertura hacia la inversión privada y la generación de empleo, señalando que la estabilidad jurídica y la certidumbre económica son pilares indispensables para sacar a la nación del estancamiento.
En el ámbito social, el titular del Ejecutivo subrayó los progresos alcanzados en áreas estratégicas como la salud, la infraestructura vial y la educación. Entre las acciones impulsadas en esta primera etapa, el gobierno ha priorizado el abastecimiento de insumos médicos en la red hospitalaria nacional, la reducción de la mora quirúrgica y la ejecución de proyectos de conectividad entre los municipios para potenciar el comercio local y el agro hondureño.
Respecto a la gobernabilidad y el trabajo territorial, Asfura reafirmó su compromiso de mantener una agenda abierta e incluyente con las 298 alcaldías del país, independientemente de la filiación política de sus autoridades.
Según explicó el presidente, el fortalecimiento de la descentralización ha sido clave durante estos seis meses para garantizar que las obras de infraestructura básica e impacto comunitario lleguen sin contratiempos a las zonas más vulnerables de la geografía nacional.
Asimismo, en el área de seguridad ciudadana, la administración estatal ha mantenido el despliegue de estrategias orientadas al control territorial y la prevención del delito, en un esfuerzo por devolver la tranquilidad a los barrios y colonias con mayores índices de violencia.
El gobernante hizo un llamado público a la prudencia y a la unidad, reiterando que la lucha contra la delincuencia debe ir acompañada de oportunidades reales de desarrollo para la juventud y la familia hondureña.
Asfura hizo un llamado a las fuerzas políticas representadas en el Congreso Nacional para mantener la búsqueda de consensos y priorizar la agenda de país por encima de las diferencias partidarias.
Lo anterior, en el marco de las reformas a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) que aún no cuentan con todo el apoyo de las bancadas en el Congreso Nacional de la República.
El mandatario aseveró que los resultados de su gestión serán medibles y evidentes en enero de 2030, momento en el que confía en entregar una Honduras más próspera, pacífica y con instituciones más sólidas para las futuras generaciones.









