El cortejo fúnebre recorre el departamento de Cortés, donde ayer en los bordos de Esquipulas, seis miembros de una familia fallecieron carbonizados, cinco eran niños. Se acerca la hora más triste para despedir para siempre a estos angelitos.
En el cementerio El Ocotillo decenas de personas lloraron amargamente tras recordar los rostros angelicales de las víctimas del siniestro.









