En la presentación del informe de sus primeros 180 días de gestión, el presidente de la República, Nasry “Tito” Asfura, fue visto conmovido y con lágrimas en sus ojos cuando defendió con contundencia los avances logrados en este primer tramo de su mandato que no es del todo apreciado por hondureños, según últimas encuestas.
El gobernante aseguró ante la nación que su administración “sí está trabajando” sin descanso para transformar la realidad social y económica de Honduras, priorizando el pragmatismo, el orden presupuestario y la atención directa a las necesidades de la gente.
Durante su alocución, el mandatario destacó que estos primeros seis meses no han sido fáciles, pero que la disciplina presupuestaria y la austeridad implementadas en el aparato estatal han comenzado a rendir frutos.
Asfura enfatizó que el enfoque principal ha sido la optimización de los recursos públicos para destinarlos directamente a obras de impacto social, superando obstáculos políticos y administrativos que amenazaban con ralentizar el plan de trabajo trazado al inicio de su gestión.
Entre los principales logros expuestos en el informe de 180 días, el presidente resaltó las acciones ejecutadas en el sistema de salud pública, tales como el abastecimiento gradual de medicamentos en los centros hospitalarios y la intensificación de brigadas médicas en zonas rurales.
Asimismo, hizo hincapié en el impulso a los proyectos de infraestructura carretera y caminos productivos, elementos fundamentales para conectar las comunidades aisladas con los centros de comercio y dinamizar la economía local.
Con la voz quebrada en varios pasajes de su discurso, el jefe de Estado reafirmó su compromiso irrestricto de continuar trabajando de la mano con las 298 alcaldías del país, sin importar banderas ni colores políticos.
“El trabajo verdadero se hace en el campo, junto a las autoridades locales y con la gente que sufre la necesidad diaria”, expresó el mandatario al valorar la descentralización de fondos como el motor clave para la ejecución rápida de proyectos comunitarios.
En el ámbito económico y social, Asfura reiteró que su gobierno mantendrá una política de puertas abiertas para la inversión nacional y extranjera, asegurando que solo mediante la certidumbre jurídica y la seguridad se lograrán generar las oportunidades laborales que la juventud hondureña demanda.
Subrayó que el esfuerzo coordinado entre el sector público y privado es la única vía para erradicar la pobreza y frenar la migración irregular hacia el extranjero.
Al cierre de su intervención, y entre aplausos de los asistentes, el presidente hizo un vehemente llamado a la unidad de la sociedad y de la clase política para dejar a un lado las confrontaciones sectarias y enfocarse en la reconstrucción del país.
Con el rostro reflejando el cansancio y la emoción del momento, Asfura reiteró que no fallará a la confianza depositada por el pueblo y reafirmó su meta de entregar, al término de su periodo, una Honduras con bases sólidas para el desarrollo sostenible.









