El expresidente Manuel “Mel” Zelaya provocó una ola de risas tras ser contactado vía telefónica durante una maratón benéfica de la escuela “Manos Con Amor”, mientras HCH indagaba sobre la disponibilidad de un terreno en Catacamas para construir el centro educativo.
Mel decidió soltar una de sus conocidas ocurrencias y terminó abordando con un toque de picardía la dinámica financiera de su hogar, sin ningún tipo de filtro, confesando al aire que prácticamente no cuenta con ingresos propios y que vive de las tierras que vende o que trabaja su esposa, la expresidenta Xiomara Castro.
“Yo la molesto y le digo que ella me sostiene a mí; esa es la moda’”, soltó entre risas, asegurando además que no le da ninguna pena porque las mujeres de hoy en día buscan la igualdad de condiciones.
La respuesta del expresidente dejó al Director General de HCH Eduardo Maldonado muerto de la risa en pleno estudio, mientras la audaz declaración no tardó en encender las redes sociales con todo tipo de comentarios.
Sin embargo, más allá de los chistes sobre el “esposo mantenido” y la emancipación femenina, Mel demostró que su lado filantrópico sigue intacto al confirmar que cederá un predio ideal para la noble causa.
Así, entre bromas, risas y la confirmación de quién lleva los pantalones (y la billetera) en la casa, el exmandatario garantizó un terreno para los niños con discapacidades en Olancho.









