La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) con profunda preocupación alerta a la comunidad universitaria y a la opinión pública en general que la reducción de L 1,441.6 millones en su presupuesto 2026 representa un golpe directo a la educación superior pública.
Esta decisión se aparta del mandato constitucional que establece una asignación de al menos el 6% para la UNAH, ya que el presupuesto aprobado no alcanza ni el 4%. Este hecho evidencia una alarmante desvalorización de la educación superior como pilar estratégico para el desarrollo sostenible y la transformación del país.
En su condición de institución rectora de la educación superior en Honduras, la UNAH no solo forma profesionales: organiza, dirige y desarrolla el sistema. La reducción presupuestaria afecta de manera directa y profunda sus funciones sustantivas: la formación académica, la investigación científica y la vinculación con la sociedad.
Este recorte impacta en un momento clave de crecimiento: la UNAH proyecta superar los 80,000 estudiantes en 2026, mientras cerca de 20,000 aspirantes realizarán la Prueba Hondureña Universitaria de Medición Académica (PHUMA) el próximo 24 de abril. Sin embargo, la reducción obliga a limitar cupos, secciones y cobertura académica a partir del segundo periodo académico del presente año, dejando a miles de jóvenes con menos oportunidades de acceso y continuidad educativa.
La eliminación del presupuesto del programa Mi Bienestar UNAH agrava aún más la situación. Miles de estudiantes perderán apoyos esenciales como alimentación, materiales académicos y vivienda, este último proyectado para este año para beneficiar a los estudiantes más necesitados que migran a las principales ciudades para cumplir con sus sueños universitarios. Aunque el transporte universitario gratuito se mantendrá, la red de apoyo al bienestar estudiantil a nivel nacional sufre un debilitamiento severo.
Además, se registra una reducción en más de L74 millones sobre la línea de sueldos y salarios que limita la capacidad institucional para responder oportunamente a las necesidades docentes y administrativas, comprometiendo la continuidad y calidad de los servicios universitarios.









