En medio del fervor de cientos de seguidores que se congregaron en las afueras de la terminal aeroportuaria, el expresidente Juan Orlando Hernández ofreció sus primeras declaraciones tras pisar nuevamente suelo patrio.
De pie sobre un vehículo en movimiento, con camisa blanca, lentes de sol y visiblemente emocionado, el exgobernante no ocultó su asombro ante la multitud que se movilizó para recibirlo.
“Yo tenía fe que iba a regresar, pero nunca creí que iba a ser como esto”, expresó Hernández, sumando palabras de gratitud hacia la militancia nacionalista y afirmando sentirse “feliz y agradecido con Dios”.
El efusivo recibimiento tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional de Palmerola, donde militantes del Partido Nacional ondearon banderas y se abalanzaron sobre la comitiva vehicular para estrechar la mano del exmandatario.
Pese al cerco de seguridad, Hernández se tomó varios minutos para saludar de mano a sus simpatizantes y agradecer la calurosa bienvenida en su primer contacto con el pueblo hondureño tras más de cuatro años de ausencia.
El histórico retorno se concretó este domingo luego de que un juez suspendiera de forma temporal la orden de captura y la alerta roja internacional emitida por Interpol, atendiendo la solicitud de presentación voluntaria radicada por su defensa técnica.
Tras haber obtenido la libertad a finales de 2025 mediante un indulto presidencial en Estados Unidos, el exjefe de Estado acordó someterse al proceso que mantiene abierto en la justicia hondureña, fijando su comparecencia a la audiencia de declaración de imputado para los primeros días de agosto.
Aunque el exmandatario ha reiterado que su regreso no responde a aspiraciones político-electorales, el multitudinario eufórico recibimiento registrado en Palmerola evidenció que su figura sigue generando un importante impacto en la coyuntura política y social del país.









