El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández concretó este domingo su esperado y controversial retorno a Honduras, aterrizando alrededor de las 8:30 de la mañana en el Aeropuerto Internacional de Palmerola.
El exmandatario pisó nuevamente suelo patrio tras más de cuatro años de haber sido llevado hacia Estados Unidos en abril de 2022, marcando así el cierre de una larga etapa en el extranjero y dando paso a un histórico reencuentro con su familia y simpatizantes.
Su arribo al país se produce luego de haber obtenido la libertad a finales de 2025 mediante un indulto otorgado por el presidente estadounidense Donald Trump. A su llegada a Comayagua, Hernández fue recibido bajo un coordinado esquema de protección encabezado por la unidad especial de seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas, amparado en las normativas legales que corresponden a los exjefes de Estado de la nación.
A pesar de su retorno como hombre libre desde el extranjero, el exgobernante deberá responder ante la justicia hondureña. Un juez resolvió suspender de forma temporal la orden de captura y la alerta internacional tras aceptar su solicitud de presentación voluntaria, fijando para los primeros días de agosto la audiencia de declaración de imputado por presuntos delitos de fraude y lavado de activos vinculados al caso conocido como Pandora II.
A las afueras de la terminal aeroportuaria y a lo largo del trayecto hacia la capital, dirigentes y militantes del Partido Nacional se congregaron para darle la bienvenida. Entre pancartas, banderas y manifestaciones de júbilo.
Mientras sus seguidores celebran la vuelta del exmandatario, diversos sectores sociales y analistas políticos mantienen una mirada atenta sobre el desarrollo de las diligencias judiciales que marcarán esta nueva fase de su vida pública en Honduras.









