Definitivamente estaban destinados a estar juntos … Myriam Azerrad e Ignacio Rossetti se conocieron cuando tenían 19 y 21, respectivamente. Comenzaron a tomar clases de teatro y allí surgió el amor. Las cosas no funcionaron en ese momento, pero 22 años más tarde, se casaron.
Ignacio expresa que a él le gustaba mucho Myriam, por lo que a pesar que ella consideraba que tenían una “Relación platónica”, el hombre se arriesgó y se le declaró. A partir de ese momento comenzaron a salir, aunque él no entendía muy bien en qué estaban pero disfrutaba pasar tiempo con ella: “Éramos una pareja hermosa” afirmó.
Sin embargo, un año después decidieron tomar caminos separados, algo que para el hombre fue devastador: “Fue muy doloroso, estaba totalmente enamorado. Fue mi primer amor. Estuve mucho tiempo muy triste. Lo único que me contentaba era poder hacer teatro, me daba energías. Para mí, estar con ella era felicidad“. En principio tuvieron reencuentros fugaces, se veían y salían, hasta que decidieron decir basta: “Volvimos a separarnos definitivamente porque ella se enganchó con un compañero” cuenta Rossetti.
Myriam que es doula, bailarina y actriz, se casó y tuvo tres hijas. Después de 10 años enviudó y volvió a formar pareja más tarde. Con ese hombre tuvo otra hija y volvió a quedar viuda. Un día se reunió con una amiga que tenían en común con Ignacio y al hablar de él, Myriam decidió escribirle un correo electrónico: “Yo realmente no sabía cuál sería su respuesta, si quizás me decía ‘no me escribas nunca más’ o qué“. Ignacio había tenido otras parejas, pero nadie serio, por lo que admitió que “Tenía muchas ganas de verla“. Allí resurgió el amor, cuando se reunieron nuevamente.
“Fuimos dos adolescentes en ese reencuentro, fue como estar de novios de nuevo“. Según cuentan, sus amigos no le tenían mucha fe a su relación, pero con el pasar del tiempo fueron viendo que ambos realmente se amaban. Ignacio afirma que apostó “Por la familia que no había tenido hasta ese momento. Los amigos lo comprendieron y vinieron a nuestra casa a festejar“, dijo Myriam.
Los enamorados decidieron casarse y planearon su boda por el civil. Ambos vestidos de blanco y rodeados de familia, celebraron en su hogar junto con alegría, música y amigos: “Fue muy hermoso y la culminación de muchas historias“, dice Ignacio.
“Yo sabía, no sé por qué, tenía la certeza de que todo iba a ser así. No estaba en mis planes buscarlo, pero la vida tiene esas cosas. Creo mucho en eso y somos muy felices, estamos destinados”. La vida tiene muchas vueltas, algunas para mejor, otras para peor. En este caso no cabe duda que fue para mejor.” puntualizó la felíz esposa.








