Doran Smith y David Squillante habían viajado desde Bristol (Estados Unidos) hasta Barcelona (España) para pasar su luna de miel, pero terminaron convirtiéndose en héroes cuando entraron al edificio que se incendiaba para salvar las vidas de los pequeños.
No hay nada mejor que unas buenas vacaciones para distraerse de la rutina, y mejor aún si se trata de un momento especial como una luna de miel. Algo que ayude a sentirnos más felices y satisfechos con nuestras vidas, aunque no siempre esté directamente relacionado con la experiencia.
Doran Smith y David Squillante son una pareja de recién casados provenientes de Bristol, Rhode Island (Estados Unidos), y viajaron hasta Barcelona (España) para vivir su romántica luna de miel.
Ambos con 38 años, llevaban un par de días en la ciudad europea cuando iban a la visita guiada de un parque y escucharon los gritos de unas mujeres cerca. Averiguaron los motivos y se dieron cuenta de que era a causa de un incendio en un edificio, según The Boston Globe.
Se trataba de una guardería y las llamas provenían de la entrada, por lo que no dudaron en servir de ayuda. David corrió hacia el otro ingreso de la construcción y vio a unos 20 bebés en una habitación, la cual no estaba en llamas pero sí invadida de humo.
Sin perder el tiempo, colocó a los pequeños en cunas para sacarlos y mantenerlos a salvo. “El instinto se hizo cargo”,
Los llevó hasta la entrada donde estaba Doran, quien los empujó hasta el otro lado de la calle para mantenerlos lejos del edificio en llamas.
Como David conoce muy pocas palabras en español, solo pudo decirles “Tranquilo. Tranquilo” a los trabajadores de la guardería, y como la situación era de emergencia, afortunadamente se unieron más transeúntes para rescatar las vidas.
“No podíamos hablar el idioma, pero había un idioma universal: todos estábamos tratando de ayudar“, comentó Doran a The Boston Globe. Gracias al aporte de todos, el rescate duró solo unos minutos y nadie resultó herido.
Los recién casados no se detuvieron a recibir los agradecimientos porque retomaron su camino al parque, llegaron media hora tarde pero saben que tuvieron un asunto más importante que atender, y afortunadamente lograron formar parte del recorrido guiado. “Se sintió como si lo hubiéramos visto en una película“, dijo David al medio. “Simplemente no se sentía real“, agregó.
Al volver a Bristol recibieron todo el reconocimiento que no tuvieron aquel día, y solo espera que a hazaña sirva de ejemplo. “Ayudará a la gente a pensar en otras personas“, dijo David a WJAR. Realmente admirable.








