El Real Madrid ha sellado su adiós virtual al campeonato de Liga tras sumar un nuevo empate, esta vez frente al Girona (1-1). El único objetivo tangible que le resta esta temporada es la Liga de Campeones, donde el próximo reto pasa por remontar un 1-2 en Alemania ante el Bayern Múnich, la última oportunidad a la que aspira el conjunto de Arbeloa para evitar una campaña en blanco.
El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa afronta la recta final del curso con siete puntos de desventaja en Liga respecto al primero.
Tras el empate ante el Girona, solo la Liga de Campeones sigue en disputa, aunque ni siquiera una victoria en Múnich asegura el éxito, ya que restarían semifinales y una hipotética final por disputar. El año pasado, el club también terminó sin títulos.
El técnico del Real Madrid negó que fuera a realizar rotaciones, pese a lo cual introdujo hasta siete novedades en la alineación frente al Girona en relación al anterior encuentro europeo.
Jugadores clave como Carreras, Alexander-Arnold y Rüdiger descansaron totalmente, en una decisión que evidencia cómo la prioridad técnica estaba fijada en el inmediato enfrentamiento europeo.










