Al menos 5 mil millones de lempiras adeuda el Estado a las empresas constructoras, según advirtió la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO), situación que mantiene frenadas múltiples obras a nivel nacional.
La falta de pago ha provocado la suspensión de proyectos de infraestructura, afectando carreteras, edificaciones públicas y generación de empleo, en un sector que depende directamente del flujo oportuno de recursos estatales para operar.
La CHICO señaló que la deuda pone en riesgo la estabilidad de las empresas constructoras y urgió al Gobierno a honrar los compromisos pendientes, advirtiendo que, sin soluciones inmediatas, la reactivación del sector seguirá en “modo pausa”.









