Durante la jornada, un grupo de jóvenes, varios con el rostro cubierto, se concentró desde horas tempranas en los bajos del Congreso para exigir que no se recortaran los fondos asignados a la UNAH.
La manifestación escaló en violencia cuando algunos participantes lanzaron piedras contra los agentes policiales que resguardaban el perímetro, e intentaron retirar las barricadas instaladas por la Policía. Los agentes respondieron utilizando gas lacrimógeno para dispersar a la multitud y evitar que avanzaran hacia el edificio.
El enfrentamiento, que duró varios minutos, obligó a peatones y conductores a alejarse de la zona. Medios locales difundieron imágenes en las que se observa a los manifestantes portando piedras y otros objetos, lo que contribuyó a la rápida escalada de los disturbios.
Mientras se producían los incidentes, el rector de la UNAH, Odir Fernández, y el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, sostenían una reunión para discutir el tema presupuestario. Tras el encuentro, Fernández confirmó que el presupuesto de la UNAH no será reducido y que se alcanzó un acuerdo para mantener los fondos asignados, e incluso trabajar en su fortalecimiento.









