El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, se pronunció sobre el fallecimiento de una investigadora de un laboratorio en Rusia que estudiaba una plaga desconocida, señalando que el suceso es “motivo de atención” y seguimiento, pero descartó por el momento un escenario de alarma global.
Rubio confirmó que los organismos de inteligencia y salud pública de Washington están “observando y monitoreando de cerca” el desarrollo del incidente, luego de confirmarse que la científica sucumbió ante una infección contraída dentro de las instalaciones científicas rusas.
La noticia ha encendido las alertas de la comunidad internacional y de los servicios de bioseguridad debido al tipo de patógeno involucrado, por lo que la administración estadounidense mantiene una vigilancia activa sobre los protocolos de contención aplicados en el sitio del suceso.









