El gigantesco cohete New Glenn, de la empresa aeroespacial Blue Origin, explotó durante una prueba de motores en Cabo Cañaveral, Florida, generando una enorme bola de fuego visible a kilómetros de distancia. El incidente ocurrió mientras técnicos realizaban un “hotfire test”, una prueba clave antes de futuros lanzamientos espaciales.
La explosión provocó alarma entre residentes cercanos, quienes aseguraron haber sentido vibraciones y un fuerte estruendo. Imágenes difundidas en redes sociales muestran el momento exacto en que las llamas envuelven la plataforma de lanzamiento y una nube de humo ilumina el cielo nocturno. A pesar de lo aparatoso del accidente, la empresa confirmó que todo el personal fue evacuado a tiempo y no se reportaron heridos.
El New Glenn es el ambicioso cohete reutilizable con el que Blue Origin busca competir directamente contra SpaceX en la carrera espacial. La nave estaba destinada a futuras misiones de la NASA y al lanzamiento de satélites vinculados al proyecto de internet espacial de Amazon. Expertos advierten que la explosión podría retrasar varios meses el programa espacial de Bezos.
Tras el desastre, Jeff Bezos aseguró que ya investigan la causa de la “anomalía” y prometió reconstruir lo necesario para volver a volar. El incidente representa un duro golpe para la compañía, especialmente porque ocurre en medio de la intensa competencia con SpaceX por dominar los lanzamientos comerciales y las futuras misiones lunares.









