Investigadores descubrieron que las personas que caminaban 6,4 kilómetros al día (alrededor de 8.200 pasos) tenían menos probabilidades de volverse obesas o sufrir apnea del sueño, reflujo ácido y trastorno depresivo mayor.
Una nueva investigación señala que dar 8.600 pasos al día evitará el aumento de peso en los adultos, mientras que los adultos que ya tienen sobrepeso pueden reducir a la mitad sus probabilidades de volverse obesos al agregar 2.400 pasos adicionales, es decir, 11.000 al día.
Estudios demuestran que la persona promedio aumenta entre 0.5 y 1 kilo (1 a 2 libras) cada año desde la edad adulta joven hasta la mediana edad, lo que lleva lentamente a un peso no saludable e incluso a la obesidad con el tiempo.
“Las personas realmente pueden reducir el riesgo de obesidad si caminan más”, dijo el autor del estudio, el Dr. Evan Brittain, profesor asociado de la división de medicina cardiovascular del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville.
Así mismo, se encontró beneficios clave para enfermedades y afecciones crónicas: “La diabetes, la apnea del sueño, la hipertensión, la diabetes, la depresión y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) mostraron beneficios con más cantidad de pasos”, dijo Brittain en un correo electrónico.
Es otro estudio más que ilustra el poderoso impacto que tienen en nuestra salud caminar y otras formas de ejercicio. De hecho, si te levantas y te mueves durante 21,43 minutos todos los días de la semana, reduces en un tercio el riesgo de morir por todas las causas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.








