La tensión en Oriente Medio volvió a aumentar este lunes luego de que los rebeldes hutíes de Yemen y milicias proiraníes con base en Irak lanzaran ataques contra objetivos petroleros de Arabia Saudita, en medio de una frágil pausa en los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán.
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Hutíes atacan infraestructura petrolera saudita con drones
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, informó que la ofensiva fue ejecutada con drones contra instalaciones estratégicas vinculadas al suministro y transporte de petróleo desde el este de Arabia Saudita hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. Según los rebeldes, el ataque fue una respuesta a recientes incursiones de drones sauditas sobre territorio yemení.
Por su parte, el Ministerio de Defensa saudita aseguró que sus sistemas de defensa aérea interceptaron y destruyeron varios drones lanzados desde Irak por milicias respaldadas por Irán. De acuerdo con las autoridades, los objetivos incluían instalaciones petroleras en el este del país y zonas cercanas a la capital, Riad.
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Tras los ataques, el Gobierno saudita instó a Irak a impedir que su territorio sea utilizado como plataforma para lanzar agresiones contra el reino, exigiendo la adopción de medidas para evitar nuevas acciones de grupos armados.

Los hechos ocurren pese a la reciente reducción de las hostilidades directas entre Estados Unidos e Irán, luego de casi dos semanas de enfrentamientos. Sin embargo, la situación en la región continúa siendo inestable debido a las acciones de grupos aliados de Teherán.
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En los últimos días, los hutíes también anunciaron un bloqueo naval sobre los puertos sauditas en el mar Rojo, una medida que podría afectar las exportaciones de crudo y aumentar la incertidumbre en los mercados internacionales de energía.
Las autoridades sauditas mantienen en alerta sus sistemas de seguridad mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, ante el riesgo de una nueva escalada que comprometa la estabilidad de Oriente Medio.









