Cada 18 de octubre se celebra el Día Mundial de la Protección de la Naturaleza, una fecha que desde 1972 tiene como objetivo concientizar sobre el daño que el ser humano le produce al ambiente y llevar adelante iniciativas tendientes a erradicar actos que lo perjudiquen.
En 1972, Perón escribió: “Ha llegado la hora en que todos los pueblos y gobiernos del mundo cobren conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobreestimación de la tecnología. Es necesario revertir de inmediato la dirección de esa marcha, a través de una acción mancomunada internacional“.
El Secretario General de las Naciones Unidos, el austríaco Kurt Waldheim, impresionado por aquel texto dispuso que, a partir de entonces, el 18 de octubre sea declarado como Día Mundial de Protección de la Naturaleza.
¿Cómo cuidar la naturaleza?
La Agenda 2030 de la ONU, junto con Greenpeace, proponen ciertos hábitos para proteger al medio ambiente y luchar contra el cambio climático.
- Reciclar: separar los residuos y reutilizar materiales de desechos. Existen diferentes cooperativas que enseñan cómo realizarlo y se encargan de recolectar cartón, papel, pilas, ropa, plástico, entre otras.
- Utilizar medios de transporte sustentables como la bicicleta y evitar conducir.
- Crear un cajón de compost en el hogar, donde se pueda reducir el volumen de la basura.
- Llevar bolsas ecológicas o de tela a la hora de realizar compras.
- Comprar productos sueltos, evitando el consumo de plásticos de empaquetado
- Cuidado del agua: para ducharse, lavarse las manos, dientes, ropa y platos, es recomendable llevar rutinas cortas que reduzcan su consumo.
- Reducir nuestra huella de carbono.
- Consumir productos de estación y locales, que requieran poco traslado hacia los mercados.
- Moda sustentable: acudir a tiendas de ropa vintage o usada puede ayudar al medio ambiente, ya que se evitan los desechos textiles y desalienta la producción masiva de indumentaria.
- Reducir el uso de calefacción del hogar, optando por alternativas de energías sustentables y acondicionando la infraestructura con aislantes, para evitar que las temperaturas extremas del exterior ingresen.
- Construir techos verdes en zonas urbanas.
- Reducir el consumo de productos provenientes de animales: la industria ganadera genera consecuencias severas en los ecosistemas, causando incendios forestales, daños al suelo y gran consumo hidráulico.
- Desecho del aceite: al utilizar aceite para cocinar, es recomendable almacenarlo en botellas hasta tirarlo. Esto se debe a que arrojarlo por la cañería contamina el agua.
En el Día de la Protección de la Naturaleza, crear políticas que aseguren la sostenibilidad de las industrias y las sociedades es el primer paso para luchar contra las consecuencias del calentamiento global.








