Por: Gabriela Raudales
Los mercados bursátiles globales cayeron debido a una combinación de factores: el aumento de la inflación en Estados Unidos, la tensión militar entre Washington y Teherán y una fuerte toma de ganancias en el sector tecnológico.
En Wall Street, los principales índices perdieron más de un 1%, arrastrados especialmente por las empresas de tecnología y semiconductores, mientras el temor a tasas de interés más altas aumentó entre los inversores.

Asimismo, el contexto económico estuvo marcado por un alza del 4,2% en la inflación estadounidense y la incertidumbre sobre la política de la Reserva Federal, lo que reforzó las expectativas de posibles subidas de tipos. A esto se sumaron nuevas hostilidades en Oriente Medio que impulsaron el precio del petróleo y afectaron la confianza global. Las bolsas de Asia y Europa también cerraron a la baja en una jornada de alta volatilidad.









