Al menos ocho personas murieron durante la noche en los ataques con drones ucranianos contra almacenes de la compañía de comercio electrónico Wildberries en las regiones de Tambov y Moscú.
Los drones ucranianos provocaron este sábado el caos en las regiones de Moscú y Tambov al golpear dos gigantescos almacenes de comercio electrónico que, según Kiev, servían para la distribución de piezas para los aparatos no tripulados rusos que atacan las infraestructuras civiles del país.
Al menos ocho operarios de la compañía Wildberries, conocida como el Amazon ruso, murieron en los bombardeos, mientras más de medio centenar resultaron heridos, según informaron las autoridades locales en las redes sociales.
Las defensas antiaéreas rusas derribaron durante la pasada noche 379 drones enemigos en una veintena de regiones y la anexionada península de Crimea.
Naves industriales de comercio electrónico
El material utilizado para construir esas naves industriales, sumado al tipo de artículos que distribuye, hizo que el fuego se propagara con inusitada rapidez. Las columnas de humo se podían ver a 50 kilómetros de distancia y en algunas zonas la humareda cubría prácticamente todo el cielo.
Tambov, una localidad situada a menos de 500 kilómetros al sur de Moscú, fue la primera en ser atacada durante la madrugada.
El gobernador, Yevgueni Pervishov, estimó en siete los muertos y en 25 los heridos, de los que ocho han sido hospitalizados en estado grave.
«Se puede decir con seguridad que esto ha sido un planificado atentado terrorista contra la población civil», denunció Pervishov en Telegram, tras lo que la defensora del pueblo ruso, Yana Lantratova, aseguró que toma nota de los «crímenes de guerra» ucranianos.
El gobernador añadió que el ataque tenía por objetivo causar «un gran número de víctimas», ya que los explosivos que portaban los drones llevaban metralla, que fue extraída de los cuerpos de las víctimas. «Las defensas antiaéreas funcionaron. Fueron derribados 28 drones. Si hubieran alcanzado su objetivo, el número de afectados entre la población civil hubiera sido mucho mayor», explicó.









