La violencia continúa dejando una profunda huella en Honduras durante 2026. Datos preliminares de la UNAH revelan que 1,236 personas fueron víctimas de homicidio entre enero y junio, cifra que proyecta una tasa de 24.6 muertes por cada 100 mil habitantes, mientras los eventos de tránsito y los suicidios también mantienen cifras preocupantes durante el primer semestre del año.
EL INFORME:
UNAH PRESENTA EN FORO BALANCE SOBRE VIOLENCIA EN HONDURAS 2022-2025 Y DATOS PRELIMINARES DE 2026
Tegucigalpa MDC, 12 de agosto de 2026.- Especialistas de los sectores de seguridad y justicia del país participaron hoy en el Foro nacional “Violencia y Seguridad en Honduras: balance 2022-2025 y datos preliminares de 2026”, un espacio de diálogo y análisis orientado a comprender las tendencias de la violencia y seguridad en Honduras desde un enfoque multidisciplinario, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través del Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) que funciona en el Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS) de la Facultad de Ciencias Sociales (FCCSS).
Durante el foro se presentó el Boletín Mortalidad y Otros 2025, edición No. 71 el cual revela que, en 2025, 7309 hondureños perdieron la vida por causas externas. El homicidio fue la principal manera de muerte al registrar 2633 víctimas y una tasa de 26.2 por cada cien mil habitantes (pccmh).
El boletín señala que nueve departamentos del país superaron la tasa nacional y el 83.2 % de los municipios registró al menos un homicidio. Además, evidencia que 9 de cada 10 víctimas fueron hombres, mientras que 288 mujeres perdieron la vida por homicidio, un promedio de 24 cada mes. El 67.5% de los homicidios se cometieron con arma de fuego y el principal posible móvil identificado fue el ajuste de cuentas (14.5%). En promedio, 1 de cada 3 homicidios ocurrió el fin de semana.
Los eventos de tránsito constituyeron la segunda causa de muerte violenta durante 2025, con 2,029 fallecimientos y una tasa nacional de 20.2 por cada cien mil habitantes, lo que representa un incremento del 7.6% respecto a 2024. Los motociclistas (43.3%) y los peatones (24.2%) fueron los usuarios de la vía más afectados. Entre las víctimas se contabilizaron 105 adolescentes de entre 13 y 17 años que perdieron la vida mientras conducían motocicletas o vehículos, un aumento del 52.2% en comparación con el año anterior.
En materia de suicidios, el país acumuló 612 muertes, registrando un incremento del 25.7% respecto al año anterior. En promedio, dos personas se quitaron la vida cada día, y el 82.2 % de las víctimas fueron hombres. El 11.1% de los hondureños que se quitaron la vida eran adultos mayores.
El informe también documenta 1038 muertes no intencionales y 997 muertes de intencionalidad desconocida advirtiendo que el elevado número de muertes aún pendientes de clasificación limita el análisis de los indicadores y dificulta el diseño de políticas públicas basadas en evidencia.
Además, el boletín registra 2153 evaluaciones médicolegales por delitos sexuales, 477 casos de menores maltratados y 2938 evaluaciones por lesiones contra mujeres provocadas por su pareja o expareja, mostrando que la violencia afecta de manera diferenciada a niñas, adolescentes, mujeres y personas adultas mayores.
Además, durante la jornada, se presentaron los datos preliminares de enero a junio de 2026 que registraron 1236 homicidios que proyectan una tasa de 24.6 pccmh, 1018 muertes por eventos de tránsito, 218 suicidios y 329 muertes no intencionales.
La información presentada y analizada durante el foro, es resultado del trabajo conjunto de la Mesa Interinstitucional de Validación de Muertes por Causa Externa, integrada por el ONV-IUDPAS-UNAH, la Policía Nacional, Medicina Forense y el Registro Nacional de las Personas. Además de la socialización del boletín, el encuentro permitió contrastar estos hallazgos desde diferentes perspectivas académicas e institucionales, reafirmando el compromiso de la UNAH en la generación y difusión de evidencia científica que contribuya al diseño y fortalecimiento de políticas públicas orientadas a la prevención de la violencia y la seguridad ciudadana.









