Una fuerte controversia estalló en San José de Colinas, Santa Bárbara, luego de que el alcalde municipal, Luis Ramón Perdomo, y pobladores locales impidieran que una comitiva de la Dirección del Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados y Funcionarios del Poder Ejecutivo (Injupemp) retirara los equipos de la clínica oftalmológica. Se denunció que intentaron desmantelar de forma abrupta un quirófano totalmente equipado que anteriormente brindó atención médica a más de 20,000 personas de la región.
Perdomo sostuvo que las autoridades locales y los habitantes están recolectando firmas para exigir la reapertura del centro con especialistas hondureños, advirtiendo que, si se llevan los insumos, se perdería la esperanza de reactivar la atención en la zona.
Por su parte, el director ejecutivo del Injupemp, Raúl Valladares, confirmó vía telefónica que enviaron camiones a la zona para trasladar los equipos hacia sus oficinas en San Pedro Sula y realizar el inventario correspondiente. Valladares explicó que, tras la aprobación de un decreto en el Congreso Nacional para donar dichos insumos a la Secretaría de Salud, los aparatos deben estar temporalmente en posesión e inventario del instituto. Ante esta postura, la comunidad se mantiene movilizada para evitar que el equipo médico sea retirado del edificio municipal.









