Tras un potente y desolador terremoto de magnitud 7,4 sacudió la región occidental de Colombia en las primeras horas del lunes 10 de agosto, la cifra de muertos aumenta a 234 victimas de esta tragedia.
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento telúrico se registró exactamente a las 7:34 a. m., con un epicentro localizado en las inmediaciones del municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, situándose a una profundidad calculada entre los 88 y 103 kilómetros.

Por su elevada intensidad y fuerza, el sismo es considerado el de mayor impacto sísmico registrado en el territorio colombiano durante la última década. El sacudón no solo se percibió con dureza en casi la totalidad del mapa nacional, sino que también generó alertas y momentos de angustia en naciones fronterizas como Panamá, Ecuador y Venezuela.
Las labores de búsqueda y rescate continúan de forma ininterrumpida entre los escombros de las estructuras derrumbadas, por lo que los organismos de emergencia advierten que la cifra de damnificados y fallecidos podría incrementarse de manera drástica con el paso de las horas.

La devastación afectó de manera directa al departamento del Valle del Cauca y la zona del Eje Cafetero. En la ciudad de Cali, las autoridades locales notificaron el colapso total o parcial de más de 20 edificaciones de gran tamaño, viviendas particulares y centros comerciales.
Ante el desbordamiento de las capacidades de urgencia en clínicas y hospitales locales producto de la masiva llegada de heridos, la Alcaldía de Cali decretó la alerta roja hospitalaria para priorizar la atención médica crítica.









