La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles con 262 votos a favor y 159 en contra un nuevo proyecto de ley de sanciones antirrusas, impulsado por el fallecido senador republicano Lindsey Graham, conocido por su postura rusófoba.
¿Quién fue Lindsey Graham, belicista cercano a Trump que llamó a destruir Irán y celebró la muerte de los rusos?
La legislación, renombrada como ‘Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán del 2026’ en honor al político, tiene el objetivo de ejercer mayor presión sobre la industria energética rusa. Además, autorizaría al presidente Donald Trump a imponer aranceles de hasta 100 % a China, la India y otros compradores de petróleo y de otros recursos energéticos procedentes de Rusia e Irán. La medida tiene lugar en medio del dramático aumento de los precios de los combustibles en EE.UU., que ya afectan a miles de familias.
Mientras, The Wall Street Journal reportó, citando a un funcionario de la Casa Blanca familiarizado con el asunto, que el mandatario planea firmar el proyecto de ley.
La gasolina por las nubes
La aprobación de la ley coincide con un aumento en el precio de la gasolina regular en EE.UU., donde pasó de 2,98 dólares a 4,36 dólares por galón. En el caso del diésel, el precio alcanzó un récord de 6,33 dólares por galón. Del sobrecosto total, casi 59.000 millones corresponden a la gasolina y más de 48.000 millones al diésel.
El encarecimiento alimenta la inflación y añade presión sobre la Reserva Federal, mientras muchas familias de ingresos bajos y medios reducen su capacidad de ahorro o recortan otros gastos. Ante la situación, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, ha dicho que preferiría no opinar.
El paso tiene lugar en medio de las preocupaciones del mercado mundial por las interrupciones en el suministro de crudo debido tanto a la crisis en Oriente Medio como a los ataques ucranianos contra la infraestructura energética de Rusia. Así, los precios del petróleo alcanzaron máximos de casi cuatro meses a principios de esta semana, aunque bajaron ligeramente este jueves. Al mismo tiempo, los futuros del gasóleo europeo, un referente para los precios del diésel, alcanzaron un máximo histórico el martes.
Por su parte, los expertos opinan que si continúan las restricciones contra Rusia —uno de los mayores exportadores de diésel del mundo—, la situación para EE.UU. podría empeorar. “La economía rusa se encuentra bajo presión, pero puede soportar los costes moderados que impondrá el proyecto de sanciones de Graham”, afirma Jennifer Kavanagh, investigadora principal y directora de análisis militar de Defense Priorities.
De manera similar, Maia Nikoladze, académica del ‘think tank’ estadounidense Atlantic Council, opina que para que las nuevas sanciones resulten efectivas, Washington necesitará una cuidadosa coordinación, puesto que muchas de las principales entidades financieras y energéticas rusas que continúan operando ya están sujetas a sanciones estadounidenses. Asimismo, la eficacia también dependerá de un suministro estable de energéticos provenientes de Oriente Medio, una región que se ha visto afectada por la guerra de EE.UU. contra Irán y por la creciente escalada entre Arabia Saudita y los hutíes.
¿Tendrá impacto en los socios de Rusia?
Aun así, EE.UU. busca también castigar a los compradores de petróleo y de otros recursos energéticos rusos. El año pasado, Washington impuso un arancel de 25 % a las importaciones procedentes de la India, con el objetivo de presionar a Nueva Delhi para que redujera sus compras a Rusia. Sin embargo, la medida no alteró el flujo de crudo hacia el país sudasiático y, en cambio, puso en riesgo el intercambio comercial entre EE.UU. y la India. Finalmente, la Administración Trump dio marcha atrás y retiró los aranceles.









