Integrantes del sindicato de trabajadores del Hospital Gabriela Alvarado mantienen tomadas las instalaciones de este centro asistencial en medida de protesta. Los manifestantes paralizaron la atención en la mayoría de las áreas operativas, dejando únicamente habilitada la unidad de emergencias para responder a los casos de extrema urgencia que se presenten en la zona.
La paralización surge como protesta tras el despido de la doctora Doris López, quien ocupaba un puesto dentro de la gestión hospitalaria. De acuerdo con los representantes sindicales, la profesional cuenta con un amplio perfil académico que incluye maestría y doctorado, por lo que consideran injustificada su destitución para reemplazarla por una persona con menor nivel de especialización.
El dirigente sindical Armando Flores arremetió contra la directora del hospital, acusándola de actuar de manera “caprichosa” y de mantener un manejo cerrado de la institución. Flores denunció que las autoridades han incumplido los compromisos firmados previamente en actas y que la administración opera de forma hermética, impidiendo el diálogo con el personal y afectando la calidad del servicio público.
Además de exigir el reintegro inmediato de la profesional destituida, los manifestantes alzaron la voz para requerir con urgencia la reparación y puesta en funcionamiento de los quirófanos. El sindicato señaló que el hospital abarca la atención de 19 municipios y que la falta de salas quirúrgicas operativas obliga a trasladar pacientes hacia Tegucigalpa, situación que pone en riesgo constante la vida de la población.









