Una jueza en Colorado ha ordenado el retorno a Estados Unidos del hondureño Brayan Omar Sánchez Servellón, quien fue deportado injustamente a la República Centroafricana. La detención de Sánchez por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ocurrió el 13 de mayo de 2026, manteniéndolo bajo custodia hasta finales de julio, momento en el que fue trasladado fuera del continente americano a pesar de tener un proceso judicial en marcha.
La decisión judicial llegó tras la apelación presentada por la defensa, que argumentó la violación del debido proceso al no respetar un recurso de habeas corpus presentado en junio que impedía su deportación a Honduras y protegía su permanencia mientras continuaba el juicio. Ante esto, la jueza fijó como fecha límite el 25 de septiembre para que la administración estadounidense entregue los documentos de viaje (un parole migratorio) y gestione la logística para traer de regreso a Sánchez.
El caso, que ha sido respaldado por la Fundación 15 de Septiembre, no solo deja en evidencia las fallas migratorias en Estados Unidos, sino que también genera duras exigencias a la Cancillería de Honduras, al Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) y al CONADEH. Las organizaciones exigen respuestas inmediatas sobre el nivel de acompañamiento consular que recibió el compatriota durante los meses que estuvo detenido.









