La tosferina mató a tres bebés menores de un año en Honduras durante la última semana, ninguno de ellos vacunado, con lo que las muertes por esa enfermedad respiratoria ascendieron a 22 en lo que va de 2026, mientras los casos confirmados ya superan los 250 a nivel nacional.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, la ausencia de vacunación en los tres menores fallecidos vuelve a colocar en el centro del debate la importancia de la inmunización, especialmente entre bebés.
Los tres fallecimientos de la última semana corresponden a menores de un año, el grupo más vulnerable frente a las complicaciones de la tosferina. El nuevo reporte se suma a las muertes confirmadas días atrás y evidencia la persistencia de la enfermedad entre la población infantil.
El 8 de septiembre también fueron confirmados tres fallecimientos de menores por tosferina. En aquella ocasión, las víctimas eran dos bebés de dos meses y otro de aproximadamente 40 días de nacido.
La sucesión de casos ha incrementado la preocupación de las autoridades sanitarias, que insisten en mantener al día los esquemas de vacunación para reducir el riesgo de enfermedad grave.
Los focos principales
Los fallecimientos registrados durante este año se concentran principalmente en Francisco Morazán y distintos sectores de la zona norte de Honduras, según los reportes sanitarios.
Las autoridades recuerdan a los padres y encargados que la vacunación es una de las principales herramientas para reducir la circulación y las complicaciones de la tosferina, un llamado que adquiere especial importancia ante el número de contagios confirmados en 2026.
La tosferina, también conocida como pertusis, es una infección bacteriana de las vías respiratorias que se transmite con facilidad de una persona a otra.









