La construcción de la represa multipropósito El Tablón ha generado una fuerte oposición en el municipio de Quimistán, Santa Bárbara, donde fuerzas vivas, líderes comunitarios y autoridades locales han alzado su voz en rechazo al proyecto.
Los pobladores argumentan que el diseño actual de la represa inundaría parte del casco urbano, afectando barrios ya consolidados, terrenos productivos y zonas con potencial de expansión urbana, lo que comprometería el desarrollo futuro del municipio.
“Decimos no a la represa como está planteada. Queremos que se construya, pero sin afectar nuestro pueblo”, manifestaron, pidiendo al gobierno central y al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) que reconsideren el nivel de la cortina para evitar el desplazamiento forzoso de habitantes y el daño a la economía local.
La comunidad teme que los beneficios que promete el proyecto para el Valle de Sula se den a costa del bienestar de Quimistán.
A pesar de estas objeciones, las autoridades gubernamentales han confirmado que la obra comenzará en octubre de 2025. Las protestas continúan, y los pobladores insisten en que no han sido debidamente consultados ni tomados en cuenta en el proceso.








