El exfiscal general de la República, Johel Zelaya, manifestó públicamente que la gestión de cualquier funcionario público debe estar bajo el escrutinio de la sociedad, de la misma manera que ocurrió con su desempeño al frente del Ministerio Público (MP).
Zelaya denunció la existencia de una constante campaña de desprestigio en su contra orquestada desde varios medios de comunicación durante el tiempo que ejerció el cargo en el ente fiscalizador. Ante este escenario, recalcó que la fiscalización ciudadana e institucional debe ser un parámetro parejo para todos los administradores del Estado.
A pesar de los cuestionamientos que enfrentó durante su gestión en el Ministerio Público, el exfuncionario defendió su labor y sostuvo que se debe mantener la exigencia y la transparencia en cada dependencia gubernamental.









