La violencia contra las mujeres en Honduras continúa en niveles críticos y, según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), uno de los principales desafíos sigue siendo evitar que las señales de riesgo terminen en hechos irreparables.
El encuentro puso en discusión la capacidad de las instituciones hondureñas para prevenir la violencia, investigar las agresiones y garantizar que las mujeres puedan acceder a la justicia antes de que los casos lleguen a su expresión más extrema.
El delegado adjunto del organismo de derechos humanos, Ricardo López, señaló que entre 2016 y 2025 más de 3.000 mujeres fallecieron de manera violenta en Honduras.
El funcionario mencionó entre los casos que marcaron al país los de Keyla Martínez y las muertes de mujeres privadas de libertad ocurridas en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS).
Para el CONADEH, esas cifras evidencian la necesidad de fortalecer las acciones de prevención y no limitar la respuesta institucional a investigar los hechos una vez que ya ocurrió una muerte.









