“Yo desde que salgo en la mañana de mi casa, salgo protegido de por la sangre de Cristo”, manifestó el motorista de un taxi de la ruta de la colonia San Miguel de la capital al referirse al tema de la extorsión en el rubro.
“Le voy a ser sincero nosotros pagamos L150 diarios por un promedio de 30 carros”, ese monto se paga para unos 3 o 4 maras, señaló.
El taxista indicó que varios de sus compañeros han perdido la vida por dejar de pagar el mal llamado “impuesto de guerra”, para colmos no tienen ningún apoyo de los propietarios de las unidades y es el motorista quien asume el pago.
En referencia al cobro, “Esto lo miro difícil que se termine”, expresó resignado el motorista.








