La represa San José alcanzó un 46% de ejecución en el Distrito Central después de haber estado paralizada durante 17 meses. El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, informó que los trabajos se retomaron a principios de marzo y que la municipalidad busca acelerar la obra para entregarla en 2028.
La obra es la primera infraestructura de este tipo destinada a ampliar el abastecimiento de agua para Tegucigalpa y Comayagüela en tres décadas. Las autoridades municipales siguen su avance por la presión del crecimiento urbano sobre un sistema de distribución que desde hace años no cubre la demanda.
Durante una visita de inspección, Zelaya dijo que la municipalidad busca acelerar la construcción con jornadas extendidas, incluso durante la noche, para recuperar el tiempo perdido. “La encontramos paralizada durante aproximadamente 17 meses y hoy ya registra un avance del 46 %. Estamos incorporando iluminación para ampliar las jornadas de trabajo y acelerar la ejecución”, señaló el edil.
El proyecto frente al racionamiento
La represa San José forma parte de las iniciativas impulsadas para enfrentar uno de los problemas persistentes de la capital: el acceso limitado al agua potable.
Cada año, sobre todo durante la temporada seca, numerosos barrios y colonias de Tegucigalpa reciben agua de manera intermitente, lo que obliga a miles de familias a almacenar el recurso o depender de camiones cisterna para abastecerse.
Las autoridades sostienen que la nueva infraestructura permitirá incorporar una fuente adicional al sistema de distribución y mejorar la disponibilidad de agua para una ciudad cuya población ha crecido de forma sostenida en las últimas décadas.
Medidas mientras avanza la obra
Mientras la represa sigue en desarrollo, la Alcaldía y la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) mantienen acciones para atender la demanda inmediata de los sectores más afectados por la escasez.
Según datos municipales, actualmente más de 50 camiones cisterna distribuyen agua de forma gratuita en distintos puntos de la capital. Desde el inicio de la administración se han entregado más de 2,3 millones de galones a comunidades con dificultades para acceder al servicio.
La municipalidad también trabaja en la reparación de fugas en la red de distribución y avanza en la perforación de seis nuevos pozos, con el objetivo de incrementar la capacidad de suministro mientras la represa entra en operación.
La presión sobre el sistema de agua
El abastecimiento de agua se ha convertido en uno de los principales desafíos para Tegucigalpa por el crecimiento poblacional, la variabilidad climática y el aumento de la demanda.
Si el cronograma se mantiene, la infraestructura estaría lista en 2028. Las autoridades confían en que la obra sume una nueva fuente de abastecimiento para una capital que lleva tres décadas sin incorporar una.
De acuerdo con datos de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), la capital necesita alrededor de 250,000 metros cúbicos de agua al día para abastecer a su población; sin embargo, el sistema produce cerca de 181,000 metros cúbicos, de los cuales apenas 90,000 llegan efectivamente a los hogares debido a pérdidas en la red de distribución que oscilan entre el 40 % y el 45 % por fugas, tuberías deterioradas y conexiones irregulares.









