Un perro guía del servicio de investigación del cuerpo de Bomberos de West Midlands, en Inglaterra, ha quedado ciego mientras dormía. El animal, de 10 años y con más de diez mil seguidores en Twitter, veía perfectamente la noche del ocho de enero y, a la mañana siguiente, despertó “completamente ciego”.
Así se lo ha contado su dueño y compañero de trabajo, Mat Dixon, a la BBC, que recoge que este súbito cambio en la salud de su fiel amigo le ha dejado “devastado” y “confundido”.
Los hechos ocurrieron el pasado cinco de enero, cuando el perro, llamado Kai, se fue a dormir “100% normal” y se despertó “completamente ciego”. Según su dueño y entrenador, que le acogió de cachorro hace diez años, Kai se ha adaptado rápidamente a sus nuevas condiciones ya que está acostumbrado a trabajar con su olfato, pero la primera mañana en la que despertó ciego se tropezó con la cama y se chocó contra una puerta, señales que le pusieron en alerta.
Por el momento, el animal se está sometiendo a diferentes pruebas para identificar la causa de este problema que apareció “durante la noche” y que podría deberse al Síndrome de degeneración de retina adquirida súbitamente (SARDS, por sus siglas en inglés).
Su dueño ha asegurado al citado medio británico que el trabajo como guía que realiza Kai no ha tenido nada que ver con los daños en la visión del animal, que se dedicaba a olfatear en los lugres donde se había registrado un incendio, donde, una vez extinguido el fuego, rastreaba en busca de posibles indicios de que las llamas pudieran haber surgido de forma intencionada. “Si a mí no me daba confianza entrar en algún sitio, Kai tampoco entraba”, ha asegurado Dixon, que también es bombero de profesión.
El animal es el protagonista de una cuenta de Twitter que tiene más de diez mil seguidores y que gestiona su dueño, que ha compartido algunas publicaciones informando del estado de salud del animal. Entre sus últimos mensajes se encuentra uno en el que cuenta que se fue a jugar con Kai a un parque que el perro conoce bien y que, a pesar de su repentina ceguera, consiguió encontrar la pelota que le había lanzado.








