Mientras iba a sus labores, junto a sus padre, sujetos desconocidos le interceptaron en el camino y sin mediar palabra le dispararon en diversas ocasiones hasta acabar con su vida.
El cuerpo del joven, identificado como Héctor Adán Orellana quedó tendido en la calle de tierra, mientras sus victimarios huyeron del lugar.
Familiares de Orellana llegaron a la escena y manifestaron desconocer que su pariente tuviera enemistades.







