Israel se puso este jueves en “alerta máxima” tras las recientes amenazas lanzadas por Irán, en respuesta al ataque del lunes a la Embajada de Teherán en Damasco, que acabó con la muerte de siete altos funcionarios de la Guardia Revolucionaria y fue atribuido a Tel Aviv.
“En los últimos seis meses hemos estado en una guerra en múltiples frentes. Estamos en alerta máxima en todos los ámbitos. Estamos observando las amenazas y frustrándolas todo el tiempo, en varios frentes, y estamos en un alto nivel de preparación para la defensa y el ataque”, comentó el portavoz militar Daniel Hagari y agregó que todas las unidades de combate, los sistemas de defensa aérea y los aviones están “preparados para la defensa y el ataque” en “una variedad de escenarios”.
No se han cambiado las instrucciones en el Mando del Frente Interior, sin embargo.
Asimismo, el vocero dijo que tras esta nueva evaluación de seguridad se habían suspendido los permisos de vacaciones a todos los oficiales y se había incrementado el personal y número de reservistas mientras que, en las últimas horas, se había comenzado con la alteración de los servicios de GPS en el centro del país con el objetivo de prevenir posibles ataques con misiles o drones.
Esta tecnología ya está en uso en la frontera norte de Israel y en las comunidades cercanas a Gaza y afectan la geolocalización de las personas en la zona.








