Meta acaba de mover una pieza importante en la carrera de la inteligencia artificial con Muse Glimmer, un nuevo modelo de 30.000 millones de parámetros diseñado para ejecutar tareas de IA directamente en computadoras personales, sin depender constantemente de la nube. La compañía liberó sus pesos bajo una licencia Apache 2.0, apostando nuevamente por el desarrollo abierto.
A diferencia de los modelos gigantes que requieren enormes centros de datos, Muse Glimmer está optimizado para funcionar en una Mac o PC equipada con una sola GPU de consumo. Meta asegura que, mediante técnicas de cuantización, el modelo puede reducirse a menos de 20 GB, permitiendo ejecutar localmente tareas de programación, llamadas a herramientas y procesos automatizados.
Pero el verdadero salto está en su capacidad de actuar como agente de IA. Muse Glimmer puede realizar tareas de varios pasos, utilizar herramientas, escribir y depurar código, interpretar imágenes y documentos y recuperarse de errores durante una tarea, acercándose a una IA capaz de trabajar de manera más autónoma y continua.
El lanzamiento también llega acompañado de una fuerte apuesta de Mark Zuckerberg por la IA de código abierto, frente a los modelos cerrados de compañías como OpenAI y Anthropic. Zuckerberg sostiene que facilitar el acceso a estos sistemas permitirá a Estados Unidos competir con China, aunque la apertura de modelos cada vez más capaces también vuelve a encender el debate sobre seguridad y los riesgos de poner tecnologías avanzadas de IA al alcance de cualquiera.









