El ciclismo de Honduras dio un salto sin precedentes luego de que la Unión Ciclista Internacional oficializara al equipo 4WD Rent a Car – Facatativá como conjunto UCI Continental, un estatus que lo ubica dentro del circuito profesional internacional.
Con esta designación, la escuadra se convierte en el primer equipo de origen hondureño en alcanzar una categoría reconocida dentro del calendario profesional avalado por la UCI, lo que marca un antes y un después para este deporte en el país.
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El logro es resultado del trabajo impulsado por la Federación Hondureña de Ciclismo, encabezada por su presidente Freddy Díaz junto a su junta directiva, quienes han gestionado procesos de desarrollo y proyección internacional para los atletas nacionales.
Este avance abre la puerta para que ciclistas hondureños tengan mayor exposición en competencias de alto nivel en América y otras regiones, ampliando las posibilidades de crecimiento deportivo y profesional dentro de una estructura más competitiva y exigente.
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Un paso importante para profesionalizar el ciclismo en Honduras
La obtención de la licencia UCI Continental no fue un proceso improvisado, sino el resultado de varios meses de organización, planificación y trabajo técnico que permitió estructurar un proyecto sólido para el ciclismo hondureño.
Con esta acreditación, el equipo queda oficialmente habilitado para competir en eventos del calendario de la Unión Ciclista Internacional, lo que representa un salto importante en el nivel de exigencia deportiva para sus corredores.
Este paso también implica un mayor reto competitivo, ya que los ciclistas ahora podrán medirse frente a escuadras profesionales de distintas partes del continente, elevando así su rendimiento y experiencia internacional.
De igual forma, la licencia abre una vía directa para que el talento nacional tenga mayor exposición en escenarios de alto nivel, algo clave para su crecimiento dentro del deporte de élite.
En conjunto, esta certificación consolida una plataforma de desarrollo que fortalece el ciclismo hondureño y le da mayor proyección dentro del circuito profesional, marcando un punto de inflexión para futuras generaciones.
El “sazón” catracho resalta en un equipo variado
El equipo continental cuenta con una base principalmente hondureña, reforzada con ciclistas de distintos países de la región, lo que le da una estructura más competitiva y equilibrada para enfrentar el calendario internacional.
Entre los representantes nacionales destacan César Augusto Castillo, Christopher Jahir Díaz, Carlos Mauri Maldonado, Josué Gerardo Moreno y Rubén Sebastián Pavón, quienes aportan la base local del proyecto deportivo.
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A ellos se suman corredores internacionales como Wilson Haro y Andriu Mateo Saigua de Ecuador, Santiago Marín Chávez y Jhovany Velásquez de Colombia, además de Daniel Orellana de El Salvador, conformando un grupo diverso con experiencia regional.

La dirección deportiva está a cargo del colombiano Alexander Soler, acompañado por los asistentes técnicos Fabio Anzolay y David Soler, quienes aportan una visión de trabajo con recorrido internacional en la formación y gestión de equipos.
Esta combinación de talento local y extranjero busca consolidar un bloque competitivo capaz de responder a las exigencias del circuito UCI Continental, elevando el nivel del ciclismo hondureño en el plano internacional.
Debut internacional y avance en el ciclismo
La conformación del primer equipo hondureño en la categoría UCI Continental representa un hito para el ciclismo del país, al consolidar un proceso que venía creciendo desde hace varios años y que ahora se proyecta a nivel internacional bajo estándares profesionales de la Unión Ciclista Internacional.
Este avance evidencia una evolución importante en la estructura del ciclismo nacional, donde el trabajo dirigencial, técnico y deportivo ha permitido dar el salto hacia competencias de mayor exigencia, elevando el nivel de preparación de los atletas involucrados.
Más allá del logro deportivo inmediato, la creación de este equipo también simboliza una plataforma de desarrollo para el futuro, ya que abre un camino más claro para que nuevos talentos puedan aspirar a carreras profesionales dentro y fuera del país.
El impacto no se limita únicamente a los corredores que integran actualmente la plantilla, sino que se extiende a todo el ecosistema del ciclismo hondureño, que ahora cuenta con una referencia concreta de alto rendimiento.
En ese sentido, este paso marca una transición importante hacia la profesionalización del deporte, donde la planificación, la gestión y la competencia internacional se convierten en elementos centrales del crecimiento.

Con esta oficialización, Honduras comienza a posicionarse en el mapa del ciclismo continental, participando en eventos donde antes no tenía presencia estructurada a nivel de equipos registrados en la categoría UCI Continental.
El proyecto también refuerza la idea de que el talento local puede competir en escenarios exigentes si cuenta con la estructura adecuada, lo que motiva a clubes, federaciones y atletas a elevar sus estándares de preparación.
A nivel regional, este tipo de iniciativas contribuye a que el ciclismo centroamericano gane mayor visibilidad, integrándose progresivamente en circuitos donde tradicionalmente predominan equipos con mayor trayectoria.
La proyección internacional del equipo no solo es deportiva, sino también estratégica, ya que permite generar experiencia, roce competitivo y exposición para los ciclistas en carreras de alto nivel.
En conjunto, el ciclismo hondureño inicia una nueva etapa marcada por mayores oportunidades, mayor competitividad y una visión más ambiciosa, donde este equipo se convierte en un punto de partida para el desarrollo sostenido del deporte en el país.










