“No puedo estar contigo, pero estoy aquí. Te amo”, decía el cartel que sostenía Albert Conner desde afuera.
No puede estar junto a su esposa durante el momento más difícil de su vida, pero se hace sentir como si lo estuviera. Albert Conner sabe que es riesgosos estar cerca de ella durante sus pruebas médicas para tratar al cáncer de seno que le diagnosticaron, pero ha estado en cada sesión de una manera muy peculiar.
Albert sabía que no podría estar en las quimioterapias de su esposa, Kelly Conner, producto de las restricciones hospitalarias por la pandemia del nuevo coronavirus. Sin embargo, él no la dejó sola así que se le ocurrió una innovadora idea.

Desde las afueras del Centro de Cáncer MD Anderson en Sugar Land, Texas, Albert se sentó con un enorme cartel para darle apoyo a su esposa. Por supuesto que ella lo pudo leer desde la ventana.
“No puedo estar contigo, pero estoy aquí. Te amo”, decía parte del cartel que ubicó este hombre de 44 años junto a su vehículo, mientras leía y deseaba la mejor de las suertes a su esposa en cada sesión. También agradecía a los trabajadores médicos que se encargaban de cuidar la salud de Kelly.

“No me sentía bien al no ser parte de eso porque le había prometido que estaría allí en cada paso del camino y sentía que iba a romper mi palabra. Recibí una cartulina y yo, junto a nuestros hijos, la coloreamos”, contó Albert a Good Morning America.
Este detalle era algo que Kelly no esperaba. La madre de 3 niños, de 40 años, creía que Albert estaría en casa. Luego recibió un mensaje de texto, en el cual decía que él estaba en el estacionamiento. Lo comprobó al asomarse.

“Tan pronto como me envió un mensaje de texto, simplemente me levanté un poco en mi silla para mirar por la ventana y él estaba justo allí. Inmediatamente me hizo llorar y sentí un amor por él en ese momento, porque él haría eso por mí”, relató Kelly.
“Creo que me quedé sin aliento y la enfermera se dio la vuelta y dijo: ‘¿Qué pasa?’ Y entonces vio que yo estaba mirando por la ventana y ella miró hacia afuera y comenzó a llorar también “, añadió.

Lo importante para Albert es que el cartel fuera lo suficientemente grande para que pudiera leerse desde la venta de Kelly. Una fotografía que luego ella publicó en Facebook confirmó que el mensaje se leía con claridad desde esa distancia.
Ahora, este tierno esposo espera acompañar a su esposa de esta manera, durante el proceso que esperan que dure hasta finales de mayo y luego cuando le corresponda una cirugía y radiación.

Aunque a ellos les molestó la normativa del hospital para mantener la distancia de los pacientes, entienden que con esta pandemia es compresible que sea así, para evitar más contagios, sobre todo cuando en Estados Unidos se han registrado al mayoría de los casos de COVID-19 en todo el mundo, con más de 386.000 contagiados.
Y así, Albert de seguro llevará su cartel siempre que sea necesario. No dejará a su esposa sola en este proceso








