En sus años de experiencia criando animales, Huseyin y Aysel Tosun aseguraron que nunca habían visto a una cría con esas características y tampoco los vecinos, ya que fueron a visitarla al quinto día de nacida para fotografiarla.
Cuando creemos que lo hemos visto todo, la naturaleza se encarga de contradecirnos enseñándonos momentos sorprendentes y maravillosos.
Los nacimientos de animales, por ejemplo, son algo que nos enternecen por la llegada de una vida al mundo y por tratarse de un bebé. Aunque algunos destacan por sobre otros por alguna característica especial, tanto física como psicológica, y en un pueblo de Mersin (Turquía) no hubo excepción, ya que en aquel lugar nació una cabra sin pelo, de piel arrugada y color negro.
Lo cual la volvería en la única en su tipo.

Huseyin y Aysel Tosun son los agricultores que se encargan de cuidar al ganado de su granja y dueños de la cría. No pudieron creer lo que veían en el momento que nació.
Ellos están acostumbrados a la crianza de cabras. En sus años de experiencia, nunca habían presenciado algo como esto, por eso la sorpresa fue enorme. Los pueblerinos se enteraron rápidamente de este caso y no tardaron en ir a visitarla al quinto día de nacida para fotografiarla.

Suleyman Demir, quien es pariente de la pareja campesina, aseguró que nunca había visto a una cabra así, y lo asocia a un suceso religioso. “Tengo 67 años y esta es la primera vez que me encuentro con algo así. Dios Todopoderoso envió este milagro aquí. Hemos visto un animal de dos cabezas, pero nunca hemos visto nada como él”, detalló el hombre, según The Mirror.
Aysel, dueña de la cabra, no la discrimina por su aspecto. Al contrario, la trata como si fuese su bebé favorito. “Lo llevo con su madre para que lo amamante y lo visto con la ropa de mis nietos”, dijo la mujer, de acuerdo al medio.

“Lo llevo a casa y lo alimento si es necesario. No tiene pelo, y esta es la primera vez que veo algo así. Lo cuido como si fuera un niño”, agregó Aysel.
Ella tuvo miedo de que no sobreviviera al nacer, debido a su rara condición, sobre todo si había presenciado la partida de otra cría recientemente. Afortunadamente no fue así, aunque aveces le da fiebre pero Aysel se las arregla dándole jarabe y una inyección.
Es bueno que pese a ser distinta a la mayoría de las cabras sea igual de querida, aunque con cierto trato especial. Queda esperar a ver cómo crece.








