La crisis del sector eléctrico hondureño podría dar un giro importante con un proyecto de ley que el Poder Ejecutivo enviará esta semana al Congreso Nacional. La iniciativa busca reformar de manera integral el subsector eléctrico para reducir su impacto en las finanzas públicas y garantizar la sostenibilidad de la ENEE.
Según un documento oficial fechado el 25 de mayo de 2026, la propuesta no contempla privatizaciones ni la venta de activos estatales. En cambio, plantea una reorganización basada en la transparencia, la competencia y una regulación más independiente, tomando como referencia experiencias internacionales exitosas.
Entre los cambios más relevantes figura la separación funcional de la ENEE en tres áreas: generación, transmisión y distribución. Además, se propone la creación de un Operador del Sistema de Mercado autónomo y el fortalecimiento de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) como ente supervisor del sector.
La reforma surge en un contexto de pérdidas cercanas al 38 % en el sistema eléctrico nacional. Sus impulsores aseguran que permitirá reducir la carga fiscal, mantener tarifas más estables y mejorar la transparencia en los subsidios sociales. El proyecto contó con apoyo técnico del BID y una revisión independiente financiada por Estados Unidos.









