La exprimera dama de Honduras, Ana García de Hernández, encabezó anoche la primer jornada de oración a favor de su esposo Juan Orlando Hernández, quien permanece detenido en el Comando de Operaciones Especiales Cobra en Tegucigalpa.
Con su voz entrecortada, la esposa del exmandatario solicitado en extradición por Estados Unidos, se dirigió al grupo de personas que lo acompañaron con velas y canticos, “hemos confiado plenamente que la justicia de Dios siempre prevalece, estamos viviendo momentos difíciles, pero agradecemos el apoyo de muchas personas que se han solidarizado después de ver las imágenes dolorosas que mostraron una exhibición deshonrosa y maliciosa e irrespetando el derecho de presunción de inocencia, movidos por una sed de venganza de aquellos criminales que Juan Orlando Hernández combatió y logró recuperar la paz y la tranquilidad de mi país”, expresó García.
“Fue y sigue siendo una difícil situación ver mi casa rodeada, cuando mi esposo ha sido un hombre que ha dado la cara en todo, y que su mayor lucha fue recuperar la paz y seguridad de mi nación”, manifestó la exprimera dama.
“Ver a 600 elementos del orden y seguridad con armas de alto calibre, rodeando mi casa y elevando drones para tomar imágenes e irrespetando nuestra privacidad como familia”, cuestionó García.
“HAY UN DIOS QUE TODO LO VE”
Además, lamentó el “escarnio” cometido contra Hernández violentando sus derechos humanos, “porque no tenían que exhibirlo como lo hicieron, pero hay un Dios que todo lo ve y juzga cada una de las acciones de nosotros”.
“Como familia tenemos nuestra conciencia tranquila y en estos ocho años de gobierno, a Juan Orlando Hernández lo vi trabajando incansablemente por esta nación para recuperar la paz, pero a muchos se les ha olvidado cómo era la vida en nuestro país”, indicó.
“Juan Orlando tuvo que tomar decisiones importantes por la vida de los mas humildes y luchadores. Hoy somos juzgados y casi condenados sin haber escuchado la inocencia de ni esposo, pero hay un Dios que todo lo ve”, lamentó la exprimera dama.
Junto a un buen número de simpatizantes nacionalistas, Ana García, le recordó a las autoridades de Gobierno de que, la vida de su esposo Juan Orlando Hernández está en sus manos y por ende deben ser garantes de su seguridad e integridad física.








