Monseñor Michael Lenihan, arzobispo de San Pedro Sula, reaccionó este jueves a la sorpresiva elección del cardenal Robert Prevost como nuevo Papa, quien tomó el nombre de León XIV, señalando que, aunque no figuraba entre los favoritos del cónclave, su nombramiento refleja la guía del Espíritu Santo más allá de las apuestas humanas.
“El nuevo Papa no era de los favoritos, pero la elección no era un evento político”, afirmó con claridad.
Lenihan subrayó que la decisión de los cardenales no se basa en campañas ni estrategias, sino en discernimiento, oración y el deseo de encontrar al pastor que necesita la Iglesia en este momento. Recordó que el cónclave es un acto espiritual, no una competencia de popularidad.
Finalmente, expresó confianza en que el nuevo Pontífice sabrá guiar a la Iglesia con sabiduría y humildad. “Dios siempre sorprende”, agregó, invitando a los fieles a apoyar con oración el inicio de este nuevo pontificado.








