Elon Musk se convirtió en el primer billonario en dólares del mundo (“trillonario” según el cifrado utilizado en EEUU) cuando las acciones de SpaceX debutaron este viernes en la comercialización de Wall Street, ya que el precio de salida a Bolsa de la compañía valora su participación en la considerable cifra próxima a USD 900.000 millones sobre el papel, sin contabilizar otros activos.
Este patrimonio sin precedentes se distribuye principalmente entre sus participaciones clave en las compañías que dirige:
SpaceX y xAI: Representan su mayor activo. Tras una reestructuración de la compañía aeroespacial que incorporó desarrollos de inteligencia artificial, su participación del 43% lo impulsó masivamente en el ranking.
Tesla: Su participación del 12% en la empresa de vehículos eléctricos equivale a una porción multimillonaria de su riqueza, complementada con opciones sobre acciones.
X (antes Twitter) y otros proyectos: Completan su conglomerado empresarial.
La mayor parte de su riqueza no es dinero líquido, sino que fluctúa diariamente al estar sujeta al valor en el mercado bursátil de sus empresas y a las valuaciones de las mismas.
La revolución de SpaceX
La compañía de cohetes y satélites fijó el precio de su salida a bolsa el jueves por la noche en 135 dólares por acción, antes de su debut de la presente rueda en el Nasdaq, donde cotiza bajo el símbolo SPCX.
SpaceX ofreció 555,6 millones de acciones, alcanzando así la cifra récord de 75.000 millones de dólares recaudados. Los suscriptores conservan una opción de compra (conocida como greenshoe) -operatoria que les permite vender acciones adicionales si la demanda supera la asignación inicial- de aproximadamente 83 millones de acciones, valoradas en unos 11.200 millones de dólares. Los términos de la oferta fijaron una valoración inicial de SpaceX en el mercado bursátil en torno a los 1,78 billones de dólares.
No obstante, a las 13 horas las acciones se SpaceX se disparaban más de 20%, en los USD 166, lo que incrementó este market cap a más de 2 billones de dólares.
Musk posee aproximadamente el 42% del capital de SpaceX a través de una estructura de acciones de doble clase que le otorga cerca del 82% del control de voto mediante acciones de Clase B.
Según los últimos documentos regulatorios, Musk posee aproximadamente 717 millones de acciones de Tesla, sin incluir las opciones sobre acciones ya adquiridas; una posición que, al precio actual del fabricante de automóviles eléctricos de aproximadamente 400 dólares por acción, tiene un valor aproximado de 286.800 millones de dólares.
Elon Musk posee aproximadamente el 42% del capital de SpaceX
Si sumamos ambas cantidades -903.000 millones de dólares de SpaceX a esta hora y aproximadamente 286.800 millones de dólares de Tesla-, las participaciones de Musk en esas dos empresas ascienden a aproximadamente 1,19 billones de dólares, sin incluir sus participaciones en Neuralink, The Boring Company y otras inversiones y activos que pueda tener.
El Índice de Multimillonarios de Bloomberg , que aplica ajustes por restricciones de bloqueo y otras limitaciones a su capacidad para liquidar acciones, situaba su patrimonio neto en aproximadamente 988.000 millones de dólares al precio de salida a bolsa de 135 dólares, justo por debajo del umbral del billón de dólares. Según este indicador, cualquier apreciación de las acciones de SpaceX por encima del nivel de la salida a Bolsa haría que Musk supere dicha cifra.
SpaceX cotiza bajo el símbolo SPCX. La compañía creció rápidamente gracias a Starlink, su servicio de internet por satélite, que ahora presta servicio a millones de suscriptores de pago en todo el mundo y genera la mayor parte de los ingresos de la empresa.
“SpaceX siguió registrando pérdidas anuales debido a sus inversiones en Starship, su cohete de carga pesada de última generación, y en sus participaciones en inteligencia artificial tras su fusión con xAI, la empresa de Musk. Los gastos de capital se han disparado durante el último año, ya que xAI ha invertido fuertemente en centros de datos como Colossus y Colossus II”, puntualizó Yahoo Finance.
Pero los inversores parecen estar haciendo caso omiso de las señales de alerta, como el consumo excesivo de efectivo y los problemas de gobierno corporativo, como la estructura de acciones de doble clase, con la visión de Musk como prioridad, y una gran recompensa por venir para él.









