Raro caso solo ocurre uno en un millón de años

COLOMBIA, Barranquilla.- Cuando Mónica Vega, una mujer colombiana pudo saber que estaba embarazada, de inmediato hizo planes llena de alegría por la llegada de su futuró bebé. Lo que no sabía es que en el camino, los ecosonogramas no solo le darían a conocer el sexo de su bebé, sino la curiosa condición con la cual nacería.
La bebé llegó al mundo con el que pudo ser su hermano gemelo, solo que lo traía en sus entrañas. Estos casos médicos son conocidos como “fetus in fetu”, y se trata de un de gemelo parásito muy poco desarrollado, que no es otra cosa que una formación humanoide, surgida “por accidente” en cierto punto de la formación del cigoto, previo a la formación del embrión.
La criatura vio la luz del mundo a las 37 semanas y de inmediato fue sometida a una cirugía para sacar el feto en su interior.
En esta ocasión, la célula se dividió después del día 17, lo que ocasionó que la niña albergara al que sería su hermano gemelo en su propio vientre.
El fenómeno ocurre en uno de cada 500.000 nacimientos y no tiene que tener como consecuencia algún trastorno. Eso sí, en este caso, se procedió a confirmar que la pequeña había nacido sin mayores contratiempos, por lo que solo 24 horas después de nacida, se le sometió a lo que podría definirse como su propia cesárea, para extraerle el cuerpecito que tenía por dentro.









