En un maratónico partido de más cuatro horas, el tenista español Pablo Carreño doblegó el martes al joven canadiense Denis Shapovalov en cinco peleados sets y regresó, tres años después, a unas semifinales del Abierto de Estados Unidos.
Carreño, número 27 de ATP, venció a Sapovalov (17) por 3-6, 7-6 (7/5), 7-6 (7/4), 0-6 y 6-3 en cuatro horas y ocho minutos de batalla en la pista principal de Flushing Meadows, y se citó con el alemán Alexander Zverev en semifinales.
“Estoy destruido pero muy muy feliz”, alcanzó a decir Carreño en la pista. “Es una sensación increíble poder estar otra vez en semifinales”.
Carreño, de 29 años, ya había alcanzado estas alturas del US Open en la edición de 2017, cuando perdió en cuatro sets ante el sudafricano Kevin Anderson en la mejor temporada de su carrera, en la que también alcanzó los cuartos en Roland Garros.
Desde entonces ha sufrido varias lesiones, principalmente en un hombro, que le afectaron durante varias temporadas, pero desde el fin del parón por el coronavirus ha recuperado la forma, encadenando el título de dobles en el Masters 1000 de Cincinnati en agosto con estas semifinales.
“Si he podido repetirlo, si vuelvo a estar en semifinales, es porque tengo el nivel. Es muy importante para mí, para mi confianza, para seguir trabajando muy duro, para continuar de esta manera”, recalcó.
El español, número 27 de ATP, llegó al partido ante Shapovalov después de que Novak Djokovic, su rival en el cruce de octavos, fuera descalificado por golpear accidentalmente con una pelota a una jueza de línea con el juego parado.
“Fue un momento difícil para Novak, para mí, para todo el mundo (…) Por supuesto fue mala suerte”, recordó Carreño.
Después de jugar menos de un set ante el número uno mundial, Carreño comenzó los cuartos de final con muchos nervios ante Shapovalov (17 de ATP), quien impuso al principio su potente juego de saque y servicio.








