El riesgo de que la Eredivisie se vea obligada a repetir hasta 133 partidos llevó al fútbol neerlandés a una situación de alerta. Todo se originó cuando el NAC Breda, penúltimo en la tabla, recurrió a los tribunales tras perder 6-0 frente al Go Ahead Eagles, denunciando la alineación indebida de Dean James, quien perdió su permiso de trabajo al renunciar a la ciudadanía neerlandesa y nacionalizarse indonesio.
La controversia saltó cuando la directiva del NAC descubrió que James no cumplía con los requisitos legales para ejercer su profesión. El caso generó una reacción en cadena: clubes como NEC y Groningen retiraron de sus convocatorias a futbolistas sospechados de irregularidad documental, mientras que entidades históricas como Ajax y Feyenoord se sumaron a las acciones legales.









