Estados Unidos confirmó las primeras dos muertes relacionadas con el brote de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis, que se transmite a través de alimentos contaminados. Las víctimas fallecieron en medio de un brote que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias del país.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el brote ya supera los 6,700 casos confirmados en 45 estados, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance real de la contaminación. Las autoridades sospechan que la fuente principal está relacionada con lechuga iceberg distribuida en distintos establecimientos y previamente retirada del mercado.
La ciclosporiasis provoca diarrea intensa, dolor abdominal, náuseas, pérdida de apetito y fatiga. Aunque normalmente puede tratarse con antibióticos, representa un mayor riesgo para adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes o sistemas inmunológicos debilitados, quienes pueden sufrir complicaciones graves.
Las autoridades sanitarias estadounidenses mantienen activa la investigación para identificar todos los productos contaminados y evitar nuevos contagios. Mientras tanto, recomiendan a la población verificar los retiros de alimentos, lavar cuidadosamente frutas y verduras frescas y buscar atención médica si presentan síntomas compatibles con la enfermedad.









