Feligreses despiden con mucho dolor y consternación al padre “Quique”, en Santa Cruz de Yojoa, para posteriormente darle sepultura en su su tierra natal Agua Azul Sierra.
“Nos duele mucho en la forma en que murió”, manifestó uno de sus fieles mientras se le cortaba la voz por el sentimiento de la gran pérdida que significa la muerte trágica del sacerdote Vásquez.
Por su parte, el obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, monseñor Ángel Garachana, durante su despedida al religioso llamado con cariño como padre “Quique”, hizo un llamado a la conciencia de los hondureños, ya que “corremos el peligro de acostumbrarnos a la violencia”, tras el asesinato con saña del padre Vásquez Cálix.








