“Casi en nada” les ha ayudado la rebaja en el diésel dicen los dueños de cisternas, pues son consumidores diarios de gasolina para sus vehículos.
De 5 mil a 6 mil lempiras le meten a las pipas cada tres o cuatro días aproximadamente, argumentan, y que la rebaja debería de ser fija, para que ellos sientan el alivio económico.
Sin embargo, ante la falta de agua en la capital, el servicio de las cisternas viene siendo un negocio redondo.








