A medio vapor operan los buses rapiditos de la colonia San Francisco y La Sosa en la capital.
Pese a la inseguridad en el transporte, las autoridades no han tomado cartas en el asunto.
Los usuarios se molestan porque es un golpe a su bolsillo y a su seguridad, pues hay quienes toman otro tipo de transporte y pagan más y otros se arriesgan a que les pase algo yéndose en los rapiditos.








